Telemedicina: una tecnología innovadora?

Por:
DRA. Nhora Patricia Ruiz Alfonzo
Neuróloga-Epileptologa
Directora Científica

El uso de la telemedicina en salud no constituye una tecnología reciente. Históricamente sabemos que el uso del telégrafo como medio electromagnético a comienzos del siglo XX, permitió documentar el número de muertos y heridos que se presentaban durante la Guerra al igual que permitió solicitar insumos y probablemente conceptos médicos.

En 1924 el Radio News Magazine y la revista Science and Invention magazine (fig 1) muestra la ilustración de un doctor que atiende a través de un teléfono y una pantalla de video al paciente, considerado este modelo visionario aún no real. Definitivamente, el desarrollo de las telecomunicaciones cuya historia incluye a personajes como Bell, nunca imaginaron que serían creadas para usos en campos como la medicina.

La NASA entre 1960 y 1970 empieza a hacer uso de la telemedicina para apoyar a sus astronautas cuya salud debía protegerse en ausencia de un médico presencial.
Hoy, casi 90 años después de las primeras predicciones, estamos repitiendo y aplicando esa magnífica idea, logrando romper la primera barrera de la cobertura en salud: la distancia – acceso.

Esta tecnología lleva casi 30 años de aplicación en países desarrollados siendo la Universidad de Nebraska pionera en EEUU en aplicar y estudiar la utilidad de la telemedicina en salud en el campo de las neurociencias y la radiología.
Gracias a creación y masificación del internet se ha logrando llevar a sitios remotos las especialidades y subespecialidades que el sistema educativo no logra producir para cubrir todo el territorio.

Fig 1. Ilustración de la revista Science and Invention magazine en 1925 mostrando una idea visionaria de lo que podría constituir la telemedicina del futuro.

Y……cuánto nos gusta esta tecnología?

Se ha demostrado que la aceptación y experiencia de los pacientes y así mismo de los médicos de la consulta a través de medios virtuales en llega a estar en los países desarrollados como EEUU por encima del 74 -75% mientras que algunos estudios pilotos realizados en nuestro país (Colombia) llegaron a demostrar una aceptación, confianza y satisfacción hasta del 94%. Estos porcentajes mayores en comparación con EEUU posiblemente se explican porque países como Colombia tienen una amplia población que no ha tenido históricamente el acceso a especialidades ni tecnologías diagnósticas que impacten sobre su salud.

La situación de la pandemia actual (COVID 19) ha llevado a la comunidad médica Y paramédica a reconsiderar el aceleramiento de la aplicación de la telemedicina con la instauración rápida y adopción de protocolos, educación y mejoramiento de las tecnologías requeridas. Los pacientes especialmente con patologías crónicas, y aquellos que, independiente de la pandemia, tienen molestias diferentes que requieren valoración en tiempos de cuarentena, se ven francamente beneficiados por la telemedicina.

Lamentablemente algunos casos e incluso especialidades no se benefician aún de manera significativa con esta tecnología, como aquellas en las que el examen clínico directo es fundamental o cuando se presentan cuadros clínicos urgentes.

Fig .2. Telemedicina aplicada en UCIs en lugares remotos de Colombia, con el apoyo de especialistas como cardiólogos e intensivistas. ( Imagen Fundación Cardiovascular de Colombia).

Qué se necesita?

La modalidad de tele salud o telemedicina incluye monitorización remota, interconsultas con el especialista (tele experticia) tele consulta sincrónica y asincrónica entre otras. La tecnología requerida esta día a día más disponible a través de todo el mundo: celulares, computadores, IPads y hasta relojes inteligentes constituyen los principales dispositivos utilizados para este fin.

El acceso masivo al Internet es el primer paso y requisito para que se pueda expandir el recurso de la telemedicina. De otro modo, aunque con utilidad limitada las consultas por vía telefónica siguen constituyendo un medio para confirmación de resultados, seguimientos terapéuticos e incluso educación en salud, siempre y cuando se tenga como base una historia clínica producto de una consulta previa presenciada o de la colaboración de un par médico, o enfermera en el lugar donde se encuentra el paciente, que conozca y amplíe la información al médico que está haciendo consultado.

Por ahora la consulta presidencial continúa siendo la mejor manera de practicar de forma acertada el conocimiento médico hasta que los nuevos desarrollos de ciencia e inteligencia artificial nos demuestre que podemos ser reemplazar en el ejercicio del acto médico directo.

Por último, para nosotros como médicos, la Telemedicina constituye un reto de acercamiento virtual con un ser humano que nos necesita, que tiene dolor o padecimientos por una enfermedad y que nos obliga a desarrollar nuevos talentos para no perder el sentimiento mutuo de ayuda, confianza, compasión y compromiso que siempre han caracterizado nuestra labor.

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